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La vida en un segundo

Por Idem Osorio De Jesús (idem.osorio@upr.edu)
PRENSA RUM

viernes, 28 de septiembre de 2012

Una sexagésima parte de un minuto es suficiente tiempo para parpadear, aplaudir, sonreír, dar un pequeño abrazo, oprimir el botón de envío a un correo electrónico o marcar un número favorito en el celular. También es justo lo que se necesita para que la existencia cambie su rumbo en dirección diametralmente opuesta y comience en otro ciclo. Luis Salazar Geigel puede hablar con autoridad del tema, pues un segundo bastó para transformar la suya o, como él mismo lo describe, para obtener “una vida completamente nueva en un instante”.

Para conversar sobre ese suceso, que en su caso se trató de un serio accidente automovilístico, de su recuperación y su nueva misión en la Fundación que preside y que lleva su nombre, el joven empresario formó parte el pasado martes, 25 de septiembre, de un foro organizado por el capítulo estudiantil de la Sociedad para la Gerencia de los Recursos Humanos (SHRM) del Recinto Universitario de Mayagüez (RUM).

Su charla, How My Life Changed in One Second, contó además con las intervenciones de dos catedráticos colegiales: el doctor Alberto M. Figueroa Medina, del Departamento de Ingeniería Civil, quien abordó el tema de la seguridad en las carreteras; y la profesora Marta Colón de Toro, del Colegio de Administración de Empresas (ADEM), cuya responsabilidad fue hablar desde la perspectiva del rol de la gerencia de los recursos humanos con necesidades especiales.

El Auditorio de ADEM se transformó en una acogedora sala en la que se ubicaron los invitados, quienes ofrecieron sus puntos de vista en un ingenioso formato de panel de entrevistas moderado por la doctora Carmen I. Figueroa Medina, instructora de la Escuela Graduada de esa misma Facultad, y propulsora de esta idea de encadenar en un mismo foro tres ámbitos profesionales distintos.

“Como formo parte del grupo y de los cuidadores de la Fundación Luis Salazar Geigel (LSG) desde hace un año, siempre tuve el interés de impactar la región oeste y traer información sobre estas personas con necesidades especiales con traumatismo cerebral.  Además, en el área de recursos humanos es muy importante que los estudiantes, la facultad y las organizaciones tengan conciencia de cómo manejar este tipo de personas dentro del ámbito de trabajo, ya que son profesionales útiles y la gerencia puede tomar mucha ventaja competitiva de su talento”, explicó la doctora Figueroa, sobre este evento que ocurre en el marco de la celebración del mes de los recursos humanos.

De hecho, la co-consejera del capítulo estudiantil de SHRM junto a Colón de Toro, explicó que esta asociación colegial -adscrita a ADEM- adoptó recientemente la Fundación para brindarle apoyo por el siguiente año y para cumplir con su campaña y misión de responsabilidad social, un componente que anualmente los mueve a hacer lo mismo con alguna entidad benéfica.

Precisamente, fue su fundador y presidente el primero en tomar la palabra en el panel. Salazar Geigel, quien admitió no tener memoria, ni de su accidente, ni del tiempo subsiguiente, relató que fue un par de semanas después, tras 15 días de estar en coma, cuando tuvo conciencia y le contaron lo ocurrido el 5 de febrero de 2009.

“Lo que me han dicho es que estaba acabando de cenar con unos amigos. Yo siempre andaba por esa carretera, era bien normal. Parece ser que yo estaba manejando en alta velocidad y no tenía el cinturón, no fue una buena combinación. Gracias a Dios que yo estaba solo y tampoco impacté a nadie porque yo no podría vivir con ese cargo de conciencia”, reveló el conferenciante, cuyo daño cerebral le causó rigidez muscular, tanto a su brazo como a su pierna derecha.

Salazar Geigel, quien estudió producción de cine y videos en la Universidad de Michigan y luego completó una maestría en Administración de Empresas en la Universidad de Fordham, recibió mucha atención de la prensa, al momento del accidente, por ser hijo de una figura pública. Su padre, Luis Salazar, es empresario de la banca y excandidato a la comisaría residente en Washington. Luego de un periodo intenso de rehabilitación, en el que estuvo rodeado por su familia y amigos, el joven de 36 años se convirtió en portavoz de una campaña de la Comisión para la Seguridad en el Tránsito.

Para hablar sobre ese aspecto, se invitó al doctor Figueroa, quien además de formar parte de la Facultad de Ingeniería del RUM, preside el Capítulo Profesional de Ingenieros de Transportación (ITE), cuya misión es incentivar este tipo de charlas educativas relacionadas con la seguridad en las carreteras y otros aspectos de la transportación.

“Lo más que podemos sacar de esta experiencia es recordar que la vida puede cambiar en un segundo. Usted puede tomar una decisión que le va a afectar para siempre. Cuando estamos caminando, manejando, corriendo bicicleta en una carretera tenemos que reconocer que hay diferentes factores que pueden alterar nuestra calidad de vida. A mis estudiantes de Ingeniería, les digo que tenemos que ver cómo el diseño de esa vía afecta las decisiones que nosotros como usuarios tomamos, a qué velocidad voy, si respeto las señales de tránsito, porque no todas las carreteras son iguales, ni todos los conductores van a responder igual”, advirtió el catedrático.

Por su parte, la profesora Colón de Toro continuó su turno para presentar, desde su óptica de la gerencia de recursos humanos, cómo debe lidiar una empresa en caso de que uno de sus trabajadores sufra un evento de esa envergadura o al reclutar a una persona con una discapacidad física.

“En el campo laboral tenemos que lidiar con este tipo de situaciones todo el tiempo. Por un lado, tenemos empleados que han sufrido accidentes en el trabajo, otros fuera, pero tienen unos derechos laborales que obliga al patrono a hacer un acomodo razonable porque la ley lo exige, hay unas protecciones para personas que tienen algún tipo de discapacidad. Mi presencia hoy es dual: primero, por la conciencia social y ciudadana que todo patrono debe tener; y, segundo, porque hay unas realidades con las que gente talentosa y maravillosa de repente se ve retada”, subrayó la experta en el campo, cuya misión es crear conciencia de estos entornos en la generación de futuros profesionales.

De hecho, en medio del contexto laboral, Salazar Geigel aprovechó para contar que se siente aliviado de no haber estado empleado al momento de su accidente, pues está convencido de lo duro que resultaría integrarse nuevamente a la que antes era su rutina normal.

“Hubiera sido difícil regresar a un empleo porque no me gustaba que me compararan con la persona que yo era antes. Decidí comenzar una vida completamente nueva, yo volví a nacer”, aseveró.

El foro prosiguió con interesantes planteamientos de los panelistas y de los participantes en la audiencia, curiosos en especial por conocer más sobre la Fundación LSG, creada hace aproximadamente un año y medio. Fueron la iniciativa y el compromiso de Salazar Geigel, los que impulsaron su misión de no solo ayudar a los sobrevivientes de daño cerebral adquirido, sino mejorar la calidad de vida de sus cuidadores. Para ello, la entidad ofrece terapia a través de grupos de apoyo.

“Es bien importante, me he dado cuenta de que los cuidadores necesitan hasta más apoyo que las víctimas porque son los que están ahí todos los días con el paciente. Cuando ocurrió mi accidente yo no sabía lo que estaba pasando. Mis papás y mi familia eran los que sufrían, por eso quise enfocarme en los cuidadores porque entiendo que sus vidas cambian igual que la del paciente”, aseguró el presidente de LSG, en un aparte con Prensa RUM.

En representación, precisamente, de su familia, el conferenciante estuvo acompañado por su hermano Carlos Salazar Geigel, quien no solo es uno de sus fieles cuidadores, sino que se ha involucrado de manera activa con los objetivos de la organización que busca crecer a través de auspiciadores y darse a conocer por las redes sociales. Según informó el arquitecto de profesión, la agenda que planifican incluye talleres, actividades de recaudación de fondos destinados a la investigación y a becas, y conferencias para dar a conocer más detalles sobre la condición. Agregó que los interesados pueden visitar la página: www.survivingabraininjury.com

El capítulo estudiantil de la SHRM también celebró esta semana la iniciación de 50 nuevos socios, en una ceremonia que dedicaron a la Fundación LSG y, a su presidente, como parte de la campaña Raising Awareness for Better Results.

“A mí me encanta hablarle a los jóvenes universitarios. Hay que educarlos bien sobre estas condiciones, hay que hacer la diferencia, que no es solamente buscar un empleo. No estamos aquí para obtener un trabajo de 9:00 a 5:00, sino para ayudarnos unos a otros y mejorar la sociedad en la que vivimos”, puntualizó el homenajeado.

El foro contó también con el auspicio de la Oficina de Calidad de Vida del Recinto, del Instituto de Ingenieros de Transportación, que ofreció su apoyo incondicional al capítulo estudiantil en sus actividades relacionadas con la Fundación, y de las Mueblerías Berríos.


  • El foro estuvo organizado en formato de panel. Desde la izquierda: la doctora Carmen I. Figueroa, moderadora; el doctor Alberto M. Figueroa, de Ingeniería Civil; Luis Salazar Geigel; la profesora Marta Colón de Toro, de ADEM; y Carlos Salazar Geigel.<br>Suministrada
  • La audiencia estuvo compuesta en su mayoría por estudiantes interesados en conocer más sobre la Fundación LSG.<br>Suministrada
  • Carlos Salazar Geigel ofreció detalles sobre sobre los planes de crecimiento que tiene la Fundación que preside su hermano.<br>Suministrada
  • Las profesoras Marta Colón, primera a la izquierda y Carmen Figueroa, ambas consejeras del capítulo estudiantil de la SHRM, acompañadas por Luis Salazar.<br>Suministrada
  • Los integrantes de la directiva del capítulo de SHRM colegial, junto a los invitados del foro.<br>Suministrada
  • El capítulo de la SHRM en el RUM celebró también la ceremonia de iniciación de 50 nuevos socios.<br>Suministrada
El foro estuvo organizado en formato de panel. Desde la izquierda: la doctora Carmen I. Figueroa, moderadora; el doctor Alberto M. Figueroa, de Ingeniería Civil; Luis Salazar Geigel; la profesora Marta Colón de Toro, de ADEM; y Carlos Salazar Geigel.<br>SuministradaLa audiencia estuvo compuesta en su mayoría por estudiantes interesados en conocer más sobre la Fundación LSG.<br>SuministradaCarlos Salazar Geigel ofreció detalles sobre sobre los planes de crecimiento que tiene la Fundación que preside su hermano.<br>SuministradaLas profesoras Marta Colón, primera a la izquierda y Carmen Figueroa, ambas consejeras del capítulo estudiantil de la SHRM, acompañadas por Luis Salazar.<br>SuministradaLos integrantes de la directiva del capítulo de SHRM colegial, junto a los invitados del foro.<br>SuministradaEl capítulo de la SHRM en el RUM celebró también la ceremonia de iniciación de 50 nuevos socios.<br>Suministrada

SOURCE: http://www.uprm.edu/portada/article.php?id=2340